El rojo en los labios es el color del glamour por excelencia, y como tal retorna periodicamente al ojo del huracán de la moda, llevando ya varias temporadas en plena tendencia. No hay runway que pretenda destilar intenso chic sin una declinación del rojo. Y lo hemos visto incluso en los desfiles de primavera/verano en tonos oscurísimos (¿será el calentamiento global?).
Milla Jovovich abusa con exquisitez del rojo-rojo siempre que puede, completando su look vintage pero sexy.

Se desconoce el origen exacto del primer rojo explícito en los labios aunque las primeras en lucirlo de forma generalizada (y dejar constancia en frescos y mosaicos) fueron las patricias romanas, probablemente influidas por algún país oriental pax-romanizado. Algunos historiadores (misóginos) insisten en que fueron las cortesanas de la Europa medieval las que dieron mala fama al rojo de labios, utilizándolo como reclamo sexual. Lo cierto es que en entornos tan refinados como la corte imperial japonesa de los siglos doce y trece, las grandes damas de las mejores familias tintaban sus labios e incluso sus dientes de tonos casi negros, para hacer parecer su piel aún más blanca. Las acepciones de la belleza son infinitas y están profundamente influidas por aspectos culturales, valores morales y la propia costumbre…
Kirsten Dunst o el glamour rococó… Una Maria Antonieta con un “red pout” anacrónico (las bocas en Versalles nunca fueron tan rojas) pero tremendamente fotogénico.

En Europa quedó desterrado durante siglos, siendo notoria la prohibición del rojo de labios y demás maquillaje en la Inglaterra Isabelina, con el fin de que los hombres no fueran “engañados” al altar… Su uso generalizado y su vuelta al más absoluto reino del “chic” no llegó hasta los felices años veinte del pasado siglo, cuando los vestidos cortos de talle tubular bajo, las melenitas onduladas y el vistoso maquillaje supusieron un refrescante y sofisticado cambio frente a la estética femenina anterior (colores pastel, moños cardados y ausencia de color en el rostro). El rojo de labios se volvió universal y fue el rey del maquillaje hasta bien entrados los años cincuenta. Mujeres de toda clase y condición lucieron labios intensamente rojos y muy mates, acompañando peinados que cada vez se complicaban y brillaban más y más. Tuvieron que llegar los sesenta, con los labios beige y nacarados, y los setenta con el auge de la belleza natural para ver desterrados los rojos, que hicieron una breve aparición en los ochenta (pero tan metalizados y poco favorecedores que no cuentan) y no fue hasta los noventa y la irrupción en los medios de iconos como Carolyn Bessette y el revival de Evita (gracias, Madonna) que comenzó a verse de nuevo con asiduidad.
La modelo Erin O’Connor nunca sale de casa sin su rojo de labios. El color feminiza su rostro perfectamente cincelado.

Hoy en día un rojo auténtico se identifica con un look chic, algo retro y bastante sofisticado, aunque gracias a la tendencia mix imperante se puede (y debe) llevar con jeans, cuero e incluso t-shirts.
Gwen Stefani lleva rojo de labios por principio, es su seña de identidad. Lo mezcla con prendas sporty, trashy y muy trendy.

Toda mujer debiera tener al menos una barra de labios roja. El secreto del éxito está en la elección del color, siempre en función del tono de piel.
- Pieles porcelana (blancas y muy blancas, con o sin pecas): rojo auténtico (ver rojo Valentino) y rojo profundo (cereza).
- Pieles cetrinas, de claras a medias: rojos anaranjados, rojo coral.
- Pieles medianamente bronceadas: rojo coral, rojo rosado.
La piel de nuestra Pe luce esplendorosa cuando la ilumina un rojo anaranjado muy subido.

- Pieles muy bronceadas, de color: rojos berenjenas (hasta casi el púrpura).
Además de esto hay que tener en cuenta que un rojo con pigmentos azulados aclara los dientes, mientras que uno con tonos marrones tiende a resaltar el amarillo.
Carla Bruni dijo una vez que el pintalabios rojo era como una guinda sobre un pastel de crema, necesitabas un maquillaje completo para que no desvirtuara el conjunto atrayendo toda la atención. Yo no iría tan lejos, creo firmemente que basta una tez unificada (que no uniforme ni máscara), una o dos capas de rímel y un rubor muy suave: el resultado es un look sumamente juvenil, limpio y chic.
Un look muy natural con labios rojos: Drew Barrymore o la eterna adolescencia, un true red y poco más…

He aquí me decálogo para acertar con la compra del rojo de tus sueños:
1. Compra a la luz del día. Tu primer rojo necesitas verlo en la calle, sin distorsiones. Acércate a una perfumería de confianza con varias marcas disponibles, evita los grandes almacenes.
2. Pruébalo sobre la cara interna de la muñeca. Ésa es tu piel “sin adulterar”, y te servirá para conocer tu color de base, la auténtica luz de tu piel. Sal a la calle con varias rayas de “rouge” y compara.
El look de Nicole Kidman en “Moulin Rouge” sería inpensable sin los labios fulminantemente rojos. El director Baz Luhrmann diseñó una puesta en escena claustrofóbica, fulgurante y casi operística.

3. Opta por texturas satinadas y con brillo, aunque duren menos. Descarta absolutamente los labiales permanentes o fijos, tienden a crear “muecas”. Salvo si eres una experta aficionada al maquillaje y posees un neceser envidiable, no recomiendo una barra mate, ya que necesitarás algo de brillo para “naturalizar” el resultado, añadiendo un paso más a la tarea.
4. Aplica siempre antes un bálsamo de labios no pringoso (Liposán es estupendo y baratísimo) sobre los labios. Esto asegura que la fina piel de los mismos no absorba demasiado pigmento y el resultado sea armonioso. Siempre estás a tiempo de aplicar una segunda capa con ligeros toques, para un efecto más dramático.
Sofia Coppola es una gran fan del rojo para la red carpet. Suele decantarse por rojos claros y luminosos.

5. No te dejes llevar por envases lujosos, vendedoras expertas ni barras de exquisita fragancia y packaging. Es la alta cosmética es cierto que hay colores estupendos (qué menos, a veinticuatro euros la barra), pero también los hay en el tramo más económico.
6. Para empezar, compra una sola barra. Una vez estés convencida y asimilada al “rouge cult”, adquiere otra más para llevar en el bolso o incluso otro tono ligeramente diferente, para variar.
7. Los mejores rojos los encontrarás en…
- MAC: Ladybug es mi “all time favourite”. Clásico, rojo y sin mezclas.
- Chanel: tres tonos verdaderamente rojos (Lover, Passion y Sexy) para la barra Rouge Allure.
- Clinique: las fórmulas Colour Surge ofrecen tres colores tremendamente válidos, como Flamenco (rojo rosado), Red drama (rojo carmín) y Orange burst (rojo coral).
- Guerlain: la fórmula KISS KISS, suave y brillante, es todo un lujo en los tonos 521, 522 y 523, que van de rojo rosa a rojo oscuro.
- Maybelline: Watershine Elixir en Red Magic y Red Vibration son ideales para no iniciadas, por lo transparente y user-friendly del color; mientras que el Passioned Red Hydra Extreme es un rojo inolvidable.
- Bourjois: Lovely Rouge en Rouge Best 15 es un rojo puro sin concesiones.
Scarlett Johansson revive el “old schoold glamour” con un rojo profundo, ondas al agua y alta joyería.

8. El rojo de labios es una joya de por sí: evita recargar el efecto final prescindiendo de la bisutería que no sea absolutamente necesaria.
9. Prohibido, terminantemente, perfilar. Si necesitas ayuda con la aplicación, utiliza un pincel, o la yema de los dedos. Perfilar (con el mismo color o incluso con un lápiz color carme) endurece la boca y le quita frescura al acabado.
10. Si dudas mucho sobre el tono a comprar, pruébalo sobre tus labios, untando la yema del dedo en el lateral del probador (para evitar la parte usada, y sólo si lo ves en buen estado) y aplicando el color en tus labios. Si el resultado te hace sonreir, adelante, has encontrado tu rouge personal.
Christina Ricci y su “berry red”: el cabello moreno brilla más en contraste con la piel clara y los labios rojos.
