NOTHING TO WEAR

8 mayo, 2007

Las edades de la moda: los glamourosos treinta (1930-1938)

Filed under: Vintage — by Eva @ 5:55 pm

¡Ahhh, the thirties! ¡Qué década! Es la década de la Garbo, de Marlene, de Coco Chanel; la de la silueta ceñida, las melenas rizadas, las cejas larguísimas; la Ginger Rogers y Fred Astaire; también la de la Harlow y la Crawford; y cómo no, la de los primeros trajes de baño y las primeras pieles tostadas al sol.

 

Esta retocadísima (al uso de la época) foto de estudio de Wallis Simpson de 1936 fue tomada un año antes de que su amante, Eduardo VIII, abdicara para casarse con ella. Ms. Simpson era ya un icono de elegancia, su diseñador preferido era el americano Mainbocher y su peinado de raya en medio fue imitado por miles de mujeres. Se le adjudica la frase: “Nunca se puede ser demasiado delgada, ni demasiado rica”.

https://i2.wp.com/nothingtowear.blogspot.es/img/edades20.jpg 

 

La divina Marlene Dietrich con su marido, Rudi, por las calles de París. Marlene ya era una estrella que rodaba en Hollywood y grababa discos (cantaba estupendamente bien, muchos se siguen editando). Era reconocida por su elegancia y su audacia con los complementos: grandes tocados con visera, estolas de zorro, zapatos bicolores, carteras… Todos sus trajes estaban hechos exquisitamente a medida. Para curiosas del mito, recomiendo la biografía bomba que le escribió su hija, Maria Riva.

 

Elsa Schiaparelli: mujer cultivada y amante de las artes, eran la gran rival de Coco Chanel. Incluía referencias surrealistas en su ropa (algo así como la primera diseñadora conceptual).

 

Coco Chanel, con el pulidísimo estilo que dejó como legado y que aún hoy sigue editando la maison, de la mano de Karl Lagerfeld. Tweed exquisito, patronajes muy femeninos y complementos contados pero llamativos hicieron de ella la mejor diseñadora de la época.

 

De nuevo Marlene, con un diseño de Travis Banton, el genial diseñador de la Paramount. Eran legendarias sus sesiones de vestuario: podía estar horas probándose un vestido, ordenando cambios, supervisando el cosido y recosido de lentejuelas, plumas, apliques y pinzas. Conocía tan bien el oficio como los propios modistos, de ahí que su imagen en las películas fuera la más hechizante de la década. Su ansia de perfección estética en pantalla era tal, que cuando von Sternberg la pidió que se vistiera de gitana para una película, ella quiso oscurecer sus azulísimos ojos pidiendo a un oculista que la dilatara la pupila al máximo, lo que la dejó ciega por unas horas. Von Sternberg quedó impactado por el nivel de entrega de La Dietrich a su arte: él habría podido crear el mismo efecto con las luces y la cámara, sin que la diva sufriera.

 

Otro mito, Joan Crawford. Gustaba de llevar las tendencias al límite, creando una iconografía propia y muy particular. Este vestido cortado al bies fue obra de Adrian, diseñador de las estrellas. Las figuras estilizadísimas se conseguían a base de fajas elásticas adheridas al cuerpo. En los grandes estudios, el cabello se peinaba todos los días con rulos y secador, y hasta las más jovenes pasaban por una hora de maquillaje antes de comenzar a rodar. Estas mujeres sufrían mucho para estar tan rutilantes.

 

Otro diseño de Adrian, sobre una mujer totalmente diferente: la enigmática y a la vez inocente Jean Harlow. Puso de moda el pelo platinísimo, a ella se lo “peroxidaba” con agua oxigenada una especialista que más tarde atendió a Marilyn Monroe. A este tono de rubio se le denominó “pillow case white” (blanco de funda de almohada). Sus cejas finas y extralargas, una sonrisa sinuosa y una estupenda figura contribuyeron a la creación de mito. Eso, y una prematura y totalmente evitable muerte a los veintiséis años.

 

La bella y elegante Carole Lombard, casada con Clark Gable: juntos formaban la pareja perfecta del momento. Ella se mató en un accidente aéreo en un avión militar (apoyaba al ejército durante la guerra recaudando fondos). Aunque se casó dos veces más, Mr. Gable la consideraba el amor de su vida. En esta foto, luce un vestido con mangas ultra anchas tipo kimono que popularizó Madame Grès, inspirada en los trajes orientales.

 

De nuevo, Jean Harlow. El punto ajustado y de manga corta se convirtió en un básico de diario: conjuntando con una falda estrecha y justo bajo la rodilla, se convirtió en el “uniforme” de millones de mujeres adeptas a la nueva silueta. Los sujetadores de la época definían un busto de forma cónica y sugerente.

4 comentarios »

  1. my name is jhon I from argentina i love this girl are very beatiful

    Comentario por juan — 24 julio, 2007 @ 3:18 am

  2. soy atriz de teatro y necesito ver imagenes sobre la vestimenta de las mujeres de 1930/40 porq tengo q interpretar a una mujer de esa epoca si alguien me puede mandar fotos o algo que me sirva
    le agradesco🙂

    Comentario por Vele — 15 septiembre, 2007 @ 6:37 pm

  3. uh yo tambien necesito
    si alguien tiene..
    muchas gracias =)

    Comentario por juli — 12 octubre, 2007 @ 6:11 am

  4. Pero por favorrrr!!
    Qué epocazaaa!!! Yo voy a vestirme así, pero así en gral, no así para fiestas de disfraces o esas cosas…
    Yo pertenezco a los treina, sólo que nací como 60 años más tarde xDD

    ANACRONISMO RULEZZZZZ

    Vivica~.

    Comentario por Vivica~. — 21 noviembre, 2007 @ 4:41 am


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